Italia, como Alemania y otros países que renegaron de la energía nuclear, deben seguir lidiando con la herencia II
Tiempo de lectura 4 minutos
Recordamos hoy las resistencias habidas, igual a Gastre, por los intentos de situar un cementerio nuclear en Basilicata, la provincia del sur de Italia menos conocida, situada en el empeine de la famosa “bota” de Italia.
En enero de 2021 se conoció la noticia que Sogin, la empresa estatal italiana responsable del desmantelamiento de los reactores y de la gestión de los residuos radiactivos, había publicado un mapa en el que se identificaban 67 posibles emplazamientos en cinco zonas que consideraba adecuados para un depósito de residuos radiactivos de alto nivel.
Los lugares seleccionados incluyen 17 en Basilicata y la vecina Puglia. Otros 50, en Piamonte, Toscana-Lazio, Cerdeña y Sicilia, constituían el resto.
Los residuos radiactivos de alto nivel de Italia son el producto de sólo cuatro reactores comerciales ahora cerrados, uno de los cuales ya estaba cerrado cuando un referéndum nacional de 1987, justo un año después de la catástrofe nuclear de Chernóbil, registró un sorprendente voto de más del 80% de los italianos en contra del uso continuado de la energía nuclear.
En 2011, el gobierno de Berlusconi volvió a convocar un referéndum tres meses después del desastre nuclear de Fukushima. Esta vez, el 93% de los italianos dijo que se oponía a la reanudación de la energía nuclear.
Los residuos radiactivos se almacenan actualmente en una veintena de emplazamientos temporales, ninguno de los cuales se ha considerado adecuado como depósito definitivo. En enero de 2022 se esperaba una nueva lista de sitios preseleccionados, de entre los 67 emplazamientos identificados por Sogin.
Los Lucani, que siguen organizados bajo el manto que establecieron en 2003, “Scanziamo le Scorie”, que se traduce como “rechazamos los residuos”, esperan reavivar el mismo impulso que les dio la victoria la primera vez.
Participaron en el Seminario Nacional llevado a cabo por Sogin entre el 7 de septiembre y el 24 de noviembre de 2021, y han preparado sus propios comentarios sobre los llamados criterios para los emplazamientos adecuados.
Hasta ahora, la propuesta de Sogin ha sido recibida con un vehemente rechazo. Un portavoz de Cerdeña la calificó de “acto de arrogancia gubernamental, un nuevo atropello”. Puglia señaló su “firme y clara oposición”.
Como escribió el portavoz de Scanziamo le Scorie, Pasquale Stigliani, que estuvo allí en 2003, “la pesadilla ha vuelto”. Pero, añadió, “¡la movilización continúa!”
Estábamos en Scanzano Jonico, en Basilicata, posiblemente la provincia del sur de Italia menos conocida. Valentina, una colega de Greenpeace Italia, y Linda Pentz habían venido en coche desde Roma, después de testificar sobre los residuos nucleares ante el Parlamento italiano. Linda había estado allí para entregar, en italiano, los testimonios traducidos de Kevin Kamps, entonces con NIRS, y de Arjun Makhijani del IEER.
SE habían perdido por el camino en lo que, en circunstancias normales, era ya un viaje de seis horas. Llegaban tarde, tenían frío, estaban agotadas, y no sabíam que se había organizado una rueda de prensa para ellas. Pero esa multitud había esperado dos horas. Y ahora tenían que darla.
(Fuente Linda Pentz Gunter Beyond Nuclear International 17/01/2022)
Últimas noticias
Más Noticias