Los rionegrinos y la energía nuclear IV - Últimas Noticias: El Chubut

Carta del Lector

Los rionegrinos y la energía nuclear IV

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En nota anterior mencionamos que, además de la resistencia social a la posible instalación de una central nuclear en la costa atlántica próxima a Sierra Grande, hubo otros focos de protesta. El proyecto minero uranífero Amarillo Grande, es el yacimiento de uranio más grande del país, ubicado en la Línea Sur de Río Negro.

La evaluación económica preliminar del proyecto, por supuesto se basó en minería a cielo abierto, definido por la geometría del depósito: mineralización somera, extendida y de baja ley.

 

No existe la posibilidad de explotación subterránea, y menos como lixiviación in situ (ISR). El corazón del diseño divulgado gira alrededor de una mina a cielo abierto, (prohibida por ley en Chubut), procesamiento y recuperación metalúrgica del uranio y vanadio.    

 

En enero de 2026 la empresa informó resultados finales de perforación de relleno para avanzar hacia estudios de prefactibilidad/factibilidad, y en febrero comunicó el modelado detallado de un dominio de ley más alta dentro y adyacente al núcleo del depósito. Ese sector de mayor ley no cambia la naturaleza general de Ivana, pero sí es importante porque puede mejorar la secuencia inicial de minado y aumentar recursos futuros. La empresa incluso lo vincula con la zona que la Evaluación Económica Preliminar Optimizada para 2024 (PEA 2024) consideraba como área de inicio potencial de explotación.  

 

Su fortaleza económica potencial está en la facilidad geométrica y la superficialidad del mineral, no en una ley alta, justamente por eso el proyecto arrastra el problema clásico de este tipo de minas: gran movimiento de material, huella territorial mayor y discusión inevitable sobre agua, polvo, estériles, restauración y control ambiental.

 

La aparición reciente de un pequeño dominio de ley más alta puede mejorar la economía, pero no cambia esa estructura de fondo.

 

El depósito Ivana está ubicado a 25 kilómetros al norte de Valcheta, y forma parte del proyecto Amarillo Grande que se considera uno de los proyectos más avanzados de uranio y vanadio del país. Según las estimaciones realizadas, se cree que tiene potencial para un minado y procesamiento de bajo costo, sobre un corredor de uranio identificado que tiene una extensión total de 145 kilómetros.

 

La superficie de Ivana alcanza alrededor de la cuarta parte de la zona mineralizada de Amarillo Grande.

 

El proyecto “Ivana” no sólo responde a la necesidad de abastecer a la industria local, sino también podrá posicionar a la Argentina en el mercado internacional.

 

Un punto sobre el que la firma destacó que la «visión estratégica de Corporación América es apoyar la energía nuclear como un elemento fundamental de la transición energética, combinando seguridad y desarrollo tecnológico».

 

Claro que, en su página oficial, la empresa se sincera y dice textualmente que el objetivo de la Blue Sky Uranium es proporcionar retornos excepcionales a los accionistas, mediante el avance rápido de una cartera de proyectos de uranio-vanadio con una producción a bajo costo y a corto plazo.  

 

Scott Bessent, secretario del Tesoro de los Estados Unidos, en una entrevista de Fox News en octubre pasado dijo “En Argentina están comprometidos con la entrada de empresas privadas estadounidenses para explotar uranio”. Si bien el uranio no apareció taxativamente en el documento del acuerdo marco comercial entre Estados Unidos y Argentina, el texto habla del “sector de los minerales críticos”.

 

La Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) define al uranio como “la materia prima clave para el desarrollo de la tecnología nuclear”. Según la CNEA, la Argentina cuenta con 33.650 toneladas de uranio como recursos identificados y recuperables a un costo de producción de U$S 130 por kilo. La energía contenida en ese uranio y el consumo local actual del mineral arrojan un suministro apara 150 años.

 

Según la World Nuclear Association, la Argentina tiene el 0,56% de las reservas de uranio del mundo.

 

Chubut concentra la mitad del total de las reservas en los proyectos Cerro Solo, Meseta Central y Laguna Salada.    

 

El inicio de la explotación de Ivana se encuentra bastante demorado en relación a las estimaciones originales que planeaban el comienzo en 2021.     (Fuente Yusara Mastrocola, Alicia Calendino, Leonardo Salgado, Silvana Buján, Cristian Basualdo)                                                                                                 
Continúa...

 

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