Por qué no se come carne el Viernes Santo y cuáles son las alternativas más saludables - Últimas Noticias: El Chubut

Estilo y Vida

Por qué no se come carne el Viernes Santo y cuáles son las alternativas más saludables

Durante la Semana Santa, millones de fieles católicos en todo el mundo mantienen la tradición de no consumir carne en determinados días. Esta práctica, con raíces en antiguas normas litúrgicas, forma parte de un tiempo de reflexión, recogimiento espiritual y preparación interior.

por REDACCIÓN CHUBUT 03/04/2026 - 10.45.hs

La abstinencia de carne se vincula al período de Cuaresma, que comienza con el Miércoles de Ceniza y se extiende hasta el Jueves Santo. Dentro de este calendario, el Viernes Santo -día en que se recuerda la muerte de Jesucristo- es una de las fechas clave en las que se respeta este precepto.

 

Un gesto de sentido espiritual
El origen de esta práctica se remonta al siglo II y está asociado a los cuarenta días de ayuno que, según la tradición bíblica, realizó Jesucristo en el desierto antes de iniciar su vida pública. El número cuarenta tiene un fuerte valor simbólico dentro de la tradición cristiana, vinculado a procesos de purificación y transformación.
Históricamente, la carne -especialmente la roja- fue considerada un alimento ligado al festejo y la abundancia. Por eso, evitarla durante estos días representa un acto de sacrificio, penitencia y conexión con el sufrimiento de Cristo.
Sin embargo, esta norma se flexibilizó tras las reformas del Concilio Vaticano II. En 1966, Papa Pablo VI estableció que la abstinencia podía ser reemplazada por otras formas de penitencia, como la oración o las obras de caridad. Esta línea fue reafirmada en 1983 por Papa Juan Pablo II.
Más recientemente, Papa Francisco insistió en que el verdadero sentido del ayuno no es solo externo, sino también interior: implica coherencia, reflexión y compromiso con los demás.

 

Cómo alimentarse de forma saludable en Semana Santa
Más allá del aspecto religioso, estos días también invitan a revisar hábitos alimentarios. Especialistas en nutrición recomiendan mantener el equilibrio, cuidar las porciones y priorizar alimentos de buena calidad nutricional. Entre las alternativas más saludables para reemplazar la carne se destacan:

Pescados: ricos en proteínas y ácidos grasos beneficiosos.
Legumbres: como lentejas, garbanzos y porotos, que aportan fibra y proteína vegetal.
Huevos y lácteos: fuentes completas de nutrientes.
Frutos secos: ideales para sumar energía y grasas saludables.
También se sugiere optar por métodos de cocción más livianos -como horno, plancha o parrilla- y evitar frituras o excesos de sal.


 

Platos clásicos y opciones saludables para la vigilia
La gastronomía de Semana Santa ofrece una amplia variedad de preparaciones que combinan tradición y nutrición:
Tarta de atún: rendidora y práctica, ideal para compartir en familia.
Empanadas de vigilia: con pescado o versiones vegetarianas como calabaza, choclo y queso.
Guiso de lentejas y vegetales: económico, nutritivo y perfecto para días frescos.
Pasta con mariscos: una opción sabrosa con ingredientes del mar.
Risotto de vegetales u hongos: versátil y reconfortante.

 

En definitiva, no comer carne el Viernes Santo es es un gesto simbólico que invita a la introspección. Al mismo tiempo, abre la puerta a explorar una alimentación más variada, consciente y equilibrada.

 

¿Querés recibir notificaciones de alertas?