Limpieza de playa en Chubut

Voluntarios retiraron 200 kilos de plásticos en La Galesa

El operativo de limpieza se realizó en Playa La Galesa, en la zona de Magagna, e incluyó al menos 25 voluntarios.

por REDACCIÓN CHUBUT 06/02/2026 - 11.58.hs

El paisaje de Playa La Galesa, en la zona de Magagna, amaneció distinto a lo habitual. Un grupo de aproximadamente 25 voluntarios, convocados por la fundación Sin Azul No Hay Verde, logró retirar en noventa minutos unos 200 kilos de residuos que la marea había depositado en la orilla. El operativo se concentró en un sector ubicado antes del puesto de control policial, un punto crítico que funciona como un termómetro de la contaminación costera en la región.

 

Juan Coustet, coordinador de la fundación en Chubut, explicó que la elección del lugar responde a una dinámica geográfica específica. Por la curvatura natural de la playa, las corrientes de la marea y la cercanía con la desembocadura del río, ese sector actúa como una trampa de sedimentación donde terminan acumulándose los desechos que flotan en la bahía. La proximidad del puerto termina de configurar el escenario para que lo que se descarte en el agua vuelva a la tierra.

 

Una radiografía del descarte industrial

 

Si bien entre lo recolectado aparecieron residuos urbanos, como botellas de plástico, la composición de la basura recuperada expuso un vínculo directo con la actividad extractiva. Los voluntarios se toparon con redes, sogas, los característicos guantes amarillos de la estiba y, un dato que llamó la atención de los organizadores, una gran cantidad de cajones de pescado rotos.

 

"Recibimos muchos pedazos de cajones de pescado, algo muy predominante", advirtió Coustet. El coordinador marcó un cambio drástico en el escenario: "No solíamos encontrar esa cantidad de cajones, ni enteros ni fraccionados". A este aumento del volumen se suma el agravante de la fragmentación: la presencia masiva de plástico rígido roto evidencia el desgaste del material en el agua y complica su recolección manual, señalando la falta de una gestión adecuada de los residuos a bordo de la flota.

 

El destino de los residuos y el valor de la comunidad

 

Para cerrar el ciclo de la recuperación y evitar que lo recolectado termine simplemente trasladado de lugar, la fundación articuló la disposición final con actores locales. De los 200 kilos totales, 116 kilos de plásticos fueron enviados a la planta de Reciclados Patagónicos para su tratamiento y reinserción en el circuito productivo. Los 80 kilos restantes, que por su estado de degradación o tipo de material no podían ser recuperados, fueron trasladados al GIRSU para su disposición en el relleno sanitario.

 

Más allá del saneamiento físico de la costa, Coustet valoró la jornada como un acto de resistencia en un contexto adverso.

 

El coordinador destacó que el país atraviesa una situación muy delicada en materia ambiental y remarcó la importancia de estos espacios para "reforzar el concepto de comunidad". La participación de gente joven fue uno de los puntos altos de la jornada, entendida como una forma de aunar voluntades y sembrar conciencia a través de la acción directa en el territorio.

 

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