La propuesta turística de Chubut que combina una cosecha guiada en el mar con la cocina a domicilio de una chef local
La localidad de Camarones suma una alternativa turística que rompe con los esquemas tradicionales. La propuesta integra salidas al mar, cabalgatas al atardecer y una cena con productos cien por ciento locales elaborada en vivo por Carola Puracchio dentro del hospedaje de los visitantes.
por REDACCIÓN CHUBUT 28/02/2026 - 10.55.hs
Carola Puracchio es la impulsora de esta iniciativa que transforma la estadía del turista en una jornada de conexión directa con la naturaleza. Como ella misma relata, al estar todavía armando su local, la cocina de Amar transita una etapa nómade. La búsqueda se orienta a alojamientos cercanos a la costa, con buena vista, como Casa Camarones o las instalaciones en Islas Blancas. Allí donde los visitantes se hospedan, ocurre el banquete de cierre, pero el menú empieza a gestarse muchas horas antes y al aire libre.
Una jornada entre la pesca y la recolección
La intención es ofrecer una experiencia completa que arranca con la primera luz del día a través de una salida de pesca. Dependiendo del clima y de la disponibilidad de los prestadores locales, la excursión puede hacerse en lancha o desde la costa. Si las condiciones obligan a quedarse en tierra firme, la jornada se adapta y suma un picnic playero entre cañas y anzuelos.
Luego llega el momento de la exploración en el intermareal. Los visitantes caminan entre las rocas para hacer su propia recolección de algas. En el caso de que el ecosistema lo permita y siempre que no haya alertas por marea roja, se levantan mejillones y lapas. La regla de esta cosecha guiada, según detalla la propia cocinera, es aprovechar todo lo que encuentren que se pueda consumir de manera responsable.
Integración con la comunidad y el entorno
Este formato itinerante funciona además como un motor para otros emprendedores, buscando dar a conocer a Camarones como un destino turístico unificado. La propuesta integral de Amar Algas absorbe y ofrece servicios ya instalados en el lugar. Quienes tienen tiempo disponible pueden sumarse a las caminatas interpretativas, donde las guías locales revelan la historia del pueblo a través de sus construcciones antiguas.
Antes de que caiga el sol, la inmersión en el territorio patagónico continúa con una cabalgata. Carola cuenta que normalmente la hacen antes del atardecer, porque sale desde el pueblo, recorre la zona y va para el lado del arroyo que termina en un mirador en altura. En ese punto panorámico, el final del día se espera con unos mates y una picada.
Cocina en vivo y a puertas cerradas
El cierre de la jornada consagra el concepto del producto local en la intimidad del hogar temporal del turista. La dueña de Amar se encarga de que todo fluya. Mientras los visitantes disfrutan de la cabalgata, ella avanza con las preparaciones anticipadas para que, al regresar, puedan arrancar directamente con la cocción en vivo.
Ingresar al espacio que alquilan los visitantes resulta una dinámica que Carola define como súper divertida, porque para ellos representa la fantasía de tener una cocinera en casa. Muchos de los huéspedes se prenden en la preparación porque les interesa aprender, mientras que otros simplemente se relajan y disfrutan de verla trabajar en su propio alojamiento.
Un menú dictado por el mar
Lejos de atarse a una carta fija, la propuesta se adapta a lo que el entorno regaló durante la jornada. Según aclara la emprendedora, nunca hay un único plato estrella, sino un menú variado conformado por muchísimas cosas que surgen de la recolección. El ritual del fuego es uno de los momentos preferidos y, si el clima acompaña, la noche invita a preparar un pescado a la parrilla. Cuando la experiencia se realiza en invierno, la acción se traslada adentro, resolviendo los cortes a la plancha o en alguna otra preparación cálida.
La abundancia del mar dicta el ritmo de la cena y se ajusta a los gustos de los comensales. El despliegue suele arrancar con una entrada a base de mejillones, lapas y el resto de los mariscos recolectados en las rocas. Luego, las algas toman el protagonismo absoluto en escabeches o integradas en la masa de unas pastas caseras con relleno de pescado fresco.
El futuro del proyecto
Hoy Amar Algas transita una instancia distinta, afinando detalles logísticos para instalar la propuesta con mayor firmeza en la próxima temporada. La red de trabajo colaborativo con los prestadores locales ya está en marcha y rindiendo sus primeros frutos.
Para el año que viene, con el local terminado, la iniciativa de Carola tendrá una dinámica renovada y un punto de encuentro fijo. Mientras tanto, esta cocina nómade ya demostró que la identidad y la conservación de la costa de Chubut se pueden caminar, recolectar y servir directamente en la mesa.
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