Porque se dice que la minería del uranio es contaminante III
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La mala reputación que tiene la minería del uranio se funda en la infinidad de yacimientos explotados sin considerar los efectos ambientales que produce, ni la persistencia de esos efectos en el tiempo, y que la gran mayoría fueron abandonados sin remediarlos, dejando radiactividad tóxica en el ambiente por miles de años. Para confirmar esto no hay más que mirar los yacimientos explotados en nuestra provincia.
Por supuesto que las formas de explotación han mejorado con el tiempo, pero la desaprensión de los responsables parece que es la misma. Hay solo dos países que intentan ser más respetuosos, Canadá y Australia, pero sucede que hay un problema de dólares, es decir de costos. La remediación de los yacimientos explotados en sumamente onerosa.
La minería moderna tiene normas de la Organización Internacional de la Energía Atómica (OIEA), controles radiológicos y planes de cierre de minas.
Pero también es cierto que las normas no siempre se cumplen, los controles no son lo rigurosos que deben ser y los cierres de minas “se olvidan”, no se realizan.
Los pasivos históricos son enormes algunos sitios requerirán vigilancia durante siglos.
El problema ambiental más difícil de la minería del uranio no es la radiación inmediata, sino que los residuos siguen siendo radiactivos durante miles de años.
Eso obliga a pensar en control y vigilancia a largo plazo, algo que ninguna otra minería exige con tanta duración.
Recordemos que la remediación de Wismut en Alemania, que aún no se ha terminado, tiene un presupuesto de SIETE MIL MILLONES DE EUROS.
El programa de remediación del complejo minero de uranio Wismut es uno de los proyectos de restauración ambiental minera más grandes del mundo. Comenzó después de la reunificación alemana, cuando cesó la producción de uranio en 1990, y continúa hasta hoy, 35 años después, bajo la empresa estatal Wismut GmbH.
Tareas concretas que se realizan.
Veamos primero el contexto del problema. Entre 1947 y 1990, las minas Wismut explotadas por la República Democrática Alemana y la Unión Soviética produjeron alrededor de 230.000 toneladas de uranio, lo que convirtió a la RDA en uno de los mayores productores del mundo.
La actividad dejó enormes pasivos ambientales. Grandes escombreras con material radiactivo; relaves de plantas de procesamiento; aguas subterráneas contaminadas con uranio, radio, arsénico y hierro; galerías subterráneas inestables y, tal vez lo más grave, emisión persistente de gas radón radiactivo.
En 1991 el gobierno alemán inició un programa masivo de remediación financiado con más de 6–7 mil millones de euros. Uno de los primeros trabajos fue asegurar la infraestructura minera abandonada. Las tareas incluyen: relleno y sellado de galerías y pozos, inundación controlada de las minas, estabilización de cavidades para evitar colapsos y ventilación controlada para evacuar radón. Estas medidas evitan hundimientos y la migración de gases radiactivos hacia poblaciones cercanas.
Las minas generaron centenares de millones de toneladas de roca estéril. Su remediación consiste en reconfigurar los enormes depósitos de estériles, trasladar material a fosas mineras para concentrarlo y cubrirlos con capas de arcilla impermeable y suelo vegetal.
Un sistema típico de cobertura incluye: capa sellante, drenaje y capa de tierra vegetal. Esto reduce la infiltración de agua y la dispersión de radionucleidos o polvo contaminado.
Los relaves de las plantas de tratamiento son uno de los problemas más complejos. Las acciones principales a realizar son: estabilización geotécnica de los diques, cobertura impermeable, drenaje interno y, lo más delicado y oneroso el control permanente de radiación y filtraciones por miles de años.
Los depósitos contienen millones de m³ de residuos con uranio, radio y arsénico.
Aclaro que se les llama estériles a los residuos radiactivos con radiactividad no rentable
Un comentario al margen: la Unión Soviética, además de extraer el uranio de Wismut para fabricar sus bombas atómicas acudió a numerosos artistas para hacer, al menos, 4.300 obras de arte en el que se representara la labor de los mineros y además difundir el socialismo de Estado. La empresa invitaba a artistas a participar en talleres y excursiones. Y sus obras se hicieron visibles en los comedores y algunas plantas. Tras la caída del muro de Berlín y la desaparición de la Alemania del Este se salvaron algunas obras de arte de los tachos de basura y contenedores. Aquí mostramos algunas.
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