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Trece muertos tras un tiroteo en un bar de California
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Trece muertos tras un tiroteo en un bar de California

El atacante también murió después de abrir fuego en el bar de California, Boderline Bar and Grill, en la zona de Thousand Oaks, informó el sheriff Geoff Dean a periodistas.

Por REDACCIÓN CHUBUT

Al menos otras 10 personas resultaron heridas en el ataque contra el Borderline Bar de la localidad de Thousand Oaks, y aún no estaba claro si el tirador se suicidó o fue muerto por la policía, dijo a periodistas el sheriff local Geoff Dean, quien describió una "escena horrenda" dentro del lugar, con "sangre por todos lados".

En el local, el más grande de música en vivo de la zona, se celebraba una fiesta de música country para universitarios, y cientos de ellos huyeron despavoridos durante el tiroteo, algunos rompiendo ventanas para escapar, según relataron autoridades y testigos.

El hombre entró a las 23.20 vestido de negro, y seis minutos después dos policías ingresaron al lugar en respuesta a un llamado al 911 y fueron recibidos con disparos, explicó Dean, que no identificó al atacante.

Uno de los policías, el sargento Ron Helus, fue alcanzado por varios tiros y murió esta madrugada en un hospital de la zona, prosiguió el sheriff.
Helus estaba en la fuerza desde hacía 29 años y pensaba jubilarse el año próximo, señaló Dean, quien dijo que murió como un "héroe". El sargento, padre de un hijo, llamó a su mujer antes de entrar al bar, agregó Dean.

Varios jóvenes que estaban dentro del bar dijeron a cadenas de TV locales que un hombre alto vestido todo de negro, con una capucha y con su rostro parcialmente cubierto disparó primero contra una persona que trabajaba en la puerta.

Luego lanzó algunas bombas de humo y abrió fuego indiscriminadamente con una pistola contra la gente que estaba adentro, dijeron los testigos.

El motivo del tiroteo no quedó claro de inmediato, pero Dean dijo que no había ninguna evidencia de que hubiera sido un "ataque terrorista". La policía cree que el arma usada por el hombre era una pistola.

Doce víctimas fatales, entre ellas el tirador, fueron halladas dentro del local por personal de emergencia. A excepción del sargento Helus, no se proporcionaron las identidades ni las edades de las demás víctimas.

“Es una escena horrenda. Hay sangre por todos lados”, dijo Dean, citado por la cadena CNN.
La joven Teylor Whittler dijo que fue al bar para celebrar su cumpleaños número 21. Estaba bailando con amigas cuando escuchó un sonido que parecía de fuegos artificiales, pero cuando se dio vuelta se encontró con un hombre que blandía un arma.

Erika Sigman, de 19 años, dijo al diario Los Angeles Times que empezó a correr hacia la salida apenas escuchó los disparos y el griterío.
“Soy residente de Thousand Oaks. Este es un lugar seguro. Mis padres me dejan venir, es un lugar confiable. Saber que esto pasó en un lugar en el que me siento segura me da mucho miedo. No me esperaba que pase esto en Thousand Oaks", señaló.

La gente gritaba y se escondía o parapetaba donde podía, en el baño, en los rincones o debajo de las mesas de pool. Algunos usaron barras y sillas para romper ventanas y ayudar a decenas de chicos a escapar, dijeron los testigos.

Conmocionado por la noticia, el alcalde Andy Fox dijo a la cadena CNN que Thousand Oaks, de 130.000 residentes y ubicada 64 kilómetros al oeste de Los Ángeles, es "una de las ciudades más seguras del país".

"La realidad es que este tipo de incidentes puede ocurrir en cualquier lugar, en cualquier momento, incluso en comunidades consideradas extremadamente seguras", declaró Fox.

Nellie Wong, quien también celebraba su cumpleaños de 21, dijo que se lastimó las rodillas al tirarse al suelo cuando oyó los tiros.
Wong dijo que creyó que el atacante, que tenía una capucha negra, camisa y pantalones negros con una bufanda que tapaba su cara, tiró bombas de humo cuando irrumpió.

“Gracias a Dios que no me vio para nada. Me quedé helada, dejé de respirar", dijo Wong, estudiante de la universidad California State University Channel Islands en Camarillo. “Mi corazón latía rápido", agregó.

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Trece muertos tras un tiroteo en un bar de California

El atacante también murió después de abrir fuego en el bar de California, Boderline Bar and Grill, en la zona de Thousand Oaks, informó el sheriff Geoff Dean a periodistas.

Al menos otras 10 personas resultaron heridas en el ataque contra el Borderline Bar de la localidad de Thousand Oaks, y aún no estaba claro si el tirador se suicidó o fue muerto por la policía, dijo a periodistas el sheriff local Geoff Dean, quien describió una "escena horrenda" dentro del lugar, con "sangre por todos lados".

En el local, el más grande de música en vivo de la zona, se celebraba una fiesta de música country para universitarios, y cientos de ellos huyeron despavoridos durante el tiroteo, algunos rompiendo ventanas para escapar, según relataron autoridades y testigos.

El hombre entró a las 23.20 vestido de negro, y seis minutos después dos policías ingresaron al lugar en respuesta a un llamado al 911 y fueron recibidos con disparos, explicó Dean, que no identificó al atacante.

Uno de los policías, el sargento Ron Helus, fue alcanzado por varios tiros y murió esta madrugada en un hospital de la zona, prosiguió el sheriff.
Helus estaba en la fuerza desde hacía 29 años y pensaba jubilarse el año próximo, señaló Dean, quien dijo que murió como un "héroe". El sargento, padre de un hijo, llamó a su mujer antes de entrar al bar, agregó Dean.

Varios jóvenes que estaban dentro del bar dijeron a cadenas de TV locales que un hombre alto vestido todo de negro, con una capucha y con su rostro parcialmente cubierto disparó primero contra una persona que trabajaba en la puerta.

Luego lanzó algunas bombas de humo y abrió fuego indiscriminadamente con una pistola contra la gente que estaba adentro, dijeron los testigos.

El motivo del tiroteo no quedó claro de inmediato, pero Dean dijo que no había ninguna evidencia de que hubiera sido un "ataque terrorista". La policía cree que el arma usada por el hombre era una pistola.

Doce víctimas fatales, entre ellas el tirador, fueron halladas dentro del local por personal de emergencia. A excepción del sargento Helus, no se proporcionaron las identidades ni las edades de las demás víctimas.

“Es una escena horrenda. Hay sangre por todos lados”, dijo Dean, citado por la cadena CNN.
La joven Teylor Whittler dijo que fue al bar para celebrar su cumpleaños número 21. Estaba bailando con amigas cuando escuchó un sonido que parecía de fuegos artificiales, pero cuando se dio vuelta se encontró con un hombre que blandía un arma.

Erika Sigman, de 19 años, dijo al diario Los Angeles Times que empezó a correr hacia la salida apenas escuchó los disparos y el griterío.
“Soy residente de Thousand Oaks. Este es un lugar seguro. Mis padres me dejan venir, es un lugar confiable. Saber que esto pasó en un lugar en el que me siento segura me da mucho miedo. No me esperaba que pase esto en Thousand Oaks", señaló.

La gente gritaba y se escondía o parapetaba donde podía, en el baño, en los rincones o debajo de las mesas de pool. Algunos usaron barras y sillas para romper ventanas y ayudar a decenas de chicos a escapar, dijeron los testigos.

Conmocionado por la noticia, el alcalde Andy Fox dijo a la cadena CNN que Thousand Oaks, de 130.000 residentes y ubicada 64 kilómetros al oeste de Los Ángeles, es "una de las ciudades más seguras del país".

"La realidad es que este tipo de incidentes puede ocurrir en cualquier lugar, en cualquier momento, incluso en comunidades consideradas extremadamente seguras", declaró Fox.

Nellie Wong, quien también celebraba su cumpleaños de 21, dijo que se lastimó las rodillas al tirarse al suelo cuando oyó los tiros.
Wong dijo que creyó que el atacante, que tenía una capucha negra, camisa y pantalones negros con una bufanda que tapaba su cara, tiró bombas de humo cuando irrumpió.

“Gracias a Dios que no me vio para nada. Me quedé helada, dejé de respirar", dijo Wong, estudiante de la universidad California State University Channel Islands en Camarillo. “Mi corazón latía rápido", agregó.

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